El fetiche y las pulseras de cuero
(Oda del hartazgo y la bienvenida)
noche de burbujas y Panero,
me preguntaba cómo así que tuviera tantas ideas;
como si estuvieran atrapadas…
en estaciones repletas de gente,
un hedor insoportable y bocinas
el credo más antiguo: ¡el tiempo que se acaba!
Sentía dulce en el teclado…
se pegaba a mis dedos inconfesablemente…
como todo lo que pueda decir,
como si no hubiera sido dicho ya
tan retorcido como la atmósfera de Raskolnikov
(con este nombre sólo quiero mencionar una intensidad)…
consiste en buscar ese momento ínfimo en que la cosa sucede…
es un vómito sobre el óleo…
¿estoy repitiéndolo?)…
no, ya no lo quiero.
En esa misma senda del vómito,
Parece que un buen día se llega al hartazgo…
Y las ideas quieren ser públicas,
claman ser juzgadas,
vociferan por salir de ese hacinamiento:
¿¿¿¿qué habéis pensado pues, si somos ideas????
a por ella.
¿¿¿Quién ha hablado seriamente de esto????? ¿Seriamente? ¿Serialmente?
ahorta, central
también periférica…
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