miércoles, 20 de julio de 2011

si esto te parece demasiado intelectual, simplemente, me la suda.

Lo que a mi me causaba gracia,
-porque eso todavía está permitido-
era que mis mañanas se transformaran en un rezo continuo,
en una sarta de salmones, ¿o sería de salmos?
"hoy no te llamo, hoy no fumo, hoy leo para la monografía soñada"


¿qué pensará ese niño desnutrido pseudo occidental de nombre desconocido y de ciencia inmaculada de mi libertad?
-"ojalá algún día tenga menos cadenas de deseo"-
dijo el perro llamado "capital" y con un gesto de choco, movió la cola, se distrajo, y comenzó a dar vueltas en sí mismo buscando desesperadamente, con un afán incontrolable, esa extensión de sí tan poderosamente inquieta.

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