yo intentaba domesticar mis fantasías una a una
de acuerdo a los mandatos pseudodemocráticos de mi cultura.
iba al diván, hacía gimnasia, pintaba un cuadrito y hasta me lucía en una oficina.
cuando me ponía exigente y profunda leía a Rousseau.
enumeraba mis cadenas, intentaba artesanalmente desatarlas.
un día me siento a tomar un café con mi padre.
pido la carta al mozo,
me dispongo a leerla,
cuando mi padre dice:
"elegí lo que quieras, yo a todo te voy a decir que si"
mi padre y yo actualmente, intentamos formar una banda de rock.
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