Yo lloro por la cultura, la pobreza y la invalidez.
Pago el precio de haber perdido a dios.
Salto en fe y capitaneo mi barco como una guerrera del amor. Y del punk…
No quiero ser menos honesta. La primer obra de arte fue caca. Dos, que no duela tanto. Tres, reconocer que es mía y huele. Cuatro, compartirla con otros. Cinco, no somos dos sino miles de cagones en un bote pequeño cuyo destino más preciado es un naufragio romántico sólo para pocos. Mierda.
Y todo esto, claro,
Porque nos conocemos, mÁs o menos, desde que salimos de África.
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