basta de vínculos, nunca más vínculos, solo contigüidad de velocidades.
E. Pavlovsky |
el universo devuelve
a algunos les potencia.
a otros les tumba.
a otros, los ignora.
¿cómo atender a esta evidencia de que detrás de imagen un poco totalizante en que nos contemplamos en tanto sujetos, se agitan subjetividades extemporáneas(fuera del tiempo) o intempestivas(surfear) que experimentan futuros todavía impalpables, que reconectan con virtualidades inmemoriables, ensayando las singularidades más diversas?
¿no es preciso entonces insistir en que la subjetividad -a la que Nietzsche habría dado el bello nombre de pliegue interior- esté lista para vivir para el ensayo, en lugar de, como él dice también, enamorarse de sí y sentarse embriagada?
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